Almería en el pasado

Almería nacería durante la primera mitad del siglo X como barrio marítimo de Bayyāna, la actual Pechina, recibiendo el nombre de al-Mariyyāt Bayyāna («la atalaya de Pechina»). Se trataba en efecto de un fondeadero defendido por una torre vigía y habitado por comerciantes y pescadores, que coincidiría con la romana Portus Magnus en su ventajosa posición en el centro de la bahía y bajo el actual cerro de la Alcazaba.

Tras vencer a rebeldes mozárabes y repeler un ataque fatimí contra Bayyana, Abderramán III dispuso trasladar la capital de la cora, y así al-Mariyyāt Bayyāna recibió el título de ciudad en 955 d.C., año en que además comenzaron a construirse la muralla y la alcazaba, que llegaría a ser, con sus 4,3 hectáreas, la segunda fortaleza musulmana más grande de al-Ándalus.

Su casco histórico es una visita ineludible porque aquí se conservan las huellas más interesantes de su historia, no sólo en su arquitectura, sino también en su tradición, su cultura y sus orígenes. Su centro situado entre la Rambla de Belén y el paseo marítimo ha visto pasar los años, envejeciendo. Su centro neurálgico la Puerta de Purchena, antigua puerta que se abría en la muralla. Cerca, los aljibes árabes del siglo XI nos introducen en los canales que suministraban agua a la ciudad. Y, así, grandes posibilidades de conocer la Almería del pasado a través de su centro histórico.