Tradición Almeriense
La tradición almeriense, su cultura, costumbres y formas de ser, tienen mucho que ver con su trayectoria histórica y también geográfica. Almería ha tenido la suerte de estar en un lugar estratégico, entre Andalucía y Murcia, como quien dice y ha visto pasar gran cantidad de culturas por sus tierras, que ha conseguido que se haya quedado un poquito de cada una de ellas, dando al carácter almeriense toda su particularidad y, como no, todo su atractivo.
De hecho, a pesar de que políticamente, Almería pertenece a la comunidad autónoma andaluza, poco o nada tiene eso que ver con las fronteras culturales, lingüísticas, etc. Desde los albores de los tiempos, la tierra almeriense ha estado vinculada a lo que se conoce como ‘Arco Mediterráneo’, al ‘Levante’, y ha formado parte tanto física como culturalmente del ‘sureste’. Esta zona del sureste comprende la provincia de Almería, el norte de Granada, la sierra del Segura, la sierra albaceteña limítrofe con Murcia y gran parte de Alicante. Todo ella comparte no sólo un clima y pluviometría común, sino también un habla, un folklore, gastronomía, indumentaria tradicional. Todo esto tiene muchas causas, pero principalmente, una: la expulsión morisca y la repoblación cristiana proveniente en su gran mayoría de murcianos y valencianos. Esto se ve en cantes, bailes y también en el traje típico tradicional: el de Almería no es el traje de faralae, de sevillana para la mujer y traje corto para el hombre, sino que se compone en la mujer de un refajo, básicamente, que es una falda de lana, o lana y algodón, delantal, camisa, medias, alpargatas o esparteñas para los pies, enaguas y pañuelo para la cabeza y para los hombros y enaguas bajo la falda. Con algunas variaciones si es para fiesta o trabajo. El del hombre se compone de esparteñas, calzas de lienzo, faja y un zarangüel, un ancho calzón de lienzo que cubría desde la cintura hasta las rodillas, camisa, pañuelo para la cabeza, manta de lana decorada y capa para las ocasiones festivas. Se les llama, vestidos así, las ‘refajonas’ y el ‘curro’, símbolo cultural.
Además de estas tradicionales ropas, en Almería capital concretamente, y de antaño hasta ahora hay varias fiestas que no se pueden olvidar:

En Almería capital, hablar de fiestas es hablar de la Virgen del Mar, la Feria y Fiestas de Almería en honor a su patrona tienen lugar en la segunda quincena de agosto, es una Feria muy andaluza. En cuanto a tradiciones, se puede destacar la Semana Santa, declarada de interés turístico nacional, así como las jornadas taurinas y el flamenco.
Y, cómo no, hablar de tradición en Almería es hablar de gastronomía y del tapeo, pero este tema merece un capítulo aparte.









